Es difícil tener un "momento consciente" cuando te rodeas de estímulos.
Ya no tienes tiempo para pensar... ¿o tal vez crees que hay cosas más importantes que reflexionar sobre cómo va tu día a día? Es posible. ¿Pero en qué dedicas al fin y al cabo tu tiempo libre? Ver series, ojear las redes sociales, leer algunos titulares, tal vez visitar esas páginas de inspiración, de listas interminables con fotos graciosas... Todo muy importante, sí. Anestesia.
Hasta la luz del salón estimula.
Intentas pensar, te preguntas: ¿qué sientes? Porque sabes que algo sientes pero no atinas bien a decir el qué. Te da miedo. ¿Acaso consideras que tus pilares actuales no son lo suficientemente fuertes como para incluir una introspección sin que tiemblen? ¿Tanto temes indagar? ¿Por qué?
Te quedas en blanco. Tu mente bloquea cualquier atisbo de auto-reflexión en un amago de supervivencia. Es inútil. La sensación es latente, palpable, algo hay ahí... Sólo que esta vez ya no sabes nombrarlo; y en cuanto empiezas a intentarlo... te evades. Lo rechazas.
Pero sólo hay sombra cuando también hay luz.
Tus ojos se dañarían si sólo mirases al sol, has de buscar el equilibrio para poder ver con claridad. La cantidad suficiente de luminosidad.
"Abraza lo que te ocurre". Alguien muy importante para mí me enseñó eso y no conseguí entenderlo bien hasta ahora. Salí del negro profundo y me obsesioné con el blanco y me estoy perdiendo tantos grises...
La luz del ordenador también estimula, distrae. Es increíble la cantidad de campanas electrónicas que pueden sonar aún siendo casi la una de la mañana.
Por favor, respira un poco. Tómate un par de momentos. PARA. No tengas prisa porque pase el día, no tengas prisa por gastar los momentos. Escucha, respira, siente...
Sé consciente.
Creo que en algún momento todos nos sentimos así, debe ser propio de la condición humana o a mi me gusta pensar que lo es, aunque no todos sabríamos expresarlo tan bien como tu lo has hecho.
ResponderEliminarNo te pierdas los grises, aunque tampoco te preocupes mucho, con los años vas aprendiendo a verlos y tu eres muy joven.
Me encantará seguir leyendo tu blog y poder estar cerca en tu camino para todos los tramos que quieras compartir conmigo.